domingo, 3 de marzo de 2013

[OneShot] Ángel Xiah



Hola, hola ~, bueno lo primero que voy a decir es que estoy muy muy feliz de haber tenido el placer de poder escribir de nuevo con una de mis escritoras favoritas.
Axy, muchas gracias por elegirme de nuevo para escribir y más para escribir algo tan bonito como es el Yoosu♥. De nuevo muchas muchas gracias ♥♥ y espero que esto de escribir de Yoosu hermoso se repita de nuevo ^^.

Y ahora la idea de este hermoso y sexy y y y... bueno quieren enterarse leyendo el fic que por mi, pero les diré que la idea surgió cuando el profile de twitter de Axy y mio coincidieron mágicamente y bueno después nuestras mentes llegaron a esta idea tan hermosa *3*

Bueno, ahora si ~





Titulo: Angel Xiah
Autores: Axy & Tani
Género: Romance – Lemon
Extensión: OneShot

Había muchas cosas que amaba de su niño, pero había una de ellas que le hacía sonreír tonta y bobamente, y eso era causado nada más y nada menos por aquella pose cute que era tan famosa entre sus fans.

El ángel Xiah, esa pose que le hacía lucir tan tierno, que volvía locas a sus fans y que a él le causaba también un poco de celos. Pero es que a él no le gustaba compartir si de Junsu se trataba, aunque tenía que aguantarlo. Porque al final Junsu era suyo.

Pero había cosas que rondaban por su mente pervertida cada vez que miraba aquella pose tan cute en su inocente niño, a ese que le gustaba acorralar, amar de manera placentera y hacer sonrojar cada tanto, porque podía hacerlo y nunca desaprovechaba ni la más mínima oportunidad.


Y detalles como estos eran los que se paseaban por su cabeza mientras divagaba, producto del aburrimiento, en una reunión con el CEO de la empresa.

Suspiró por millonésima vez, revisando la pantalla del teléfono celular para ver qué hora era, y además, deleitarse la pupila con una foto de Junsu recién despierto que tomó hace unos días y puso de fondo en su pantalla.

Una vibración por parte del móvil lo tomó por sorpresa, y pronto ese simbolito de mensaje tan característico, adornó su pantalla con el nombre de ‘Junsu’ en él. No pudo evitar esa sonrisa que traviesa se extiende en su rostro mientras le da click para leer el contenido.

-Estoy extrañándote muchísimo Chunnie~- lee las palabras en la pantalla y se imagina el rostro pucheroso de su baby.

Una sonrisa lenta apareció en sus labios y ahora si lo que sea que su CEO estuviera diciendo quedo a segundo plano. Sus dedos se movieron rápidamente para contestarle a su pequeño niño que seguro en ese momento se encontraba muy cómodamente echado en aquella cama en el que le dejo antes de irse a esa reunión, bueno omitía un poco el cómo le había dejado, un tanto acalorado, sonrojado, sin aire y… No seguía con aquello porque entonces iba a tener serios problemas en esa parte de su cuerpo que se encontraba al sur. Pero no es que él fuera un aprovechado y que se la pasara pervirtiendo a su niño, el no tenía la culpa, era Junsu el que hacía que su vena pervertida saliera a la luz cada vez que le miraba con aquella pose que tanto amaban sus fans.

Si ellas supieran todos aquellos pensamientos impuros que rondaban por su mente mientras ellas pegaban chillidos emocionados diciendo que era tan cute.

Él aparte de caer rendido ante aquellas poses tan lindas, también le creaba unos deseos inmensos de decirle cosas sucias al oído y de robarse esa inocencia y...

-¡Basta Yoochun!, ¡Basta!– Se regaño mentalmente mientras se concentraba en poner algo en su mensaje que no fuera alguna de esas cosas que estaba pensando ahora – Yo también te extraño baby, esta reunión es tan aburrida sin ti. Pero dime, ¿Qué estás haciendo? – Y envió aquel mensaje esperando ya la respuesta.

Su CEO tuvo que llamarle dos veces para que volviera a prestarle atención y así lo hizo hasta que el sonido de un mensaje entrante le distrajera.

– ¡Yah!, como si no lo supieras ratoncito tonto ~ - Y de nuevo pudo imaginarse a su baby todo sonrojado mientras hacía pucheros.

Pero ahora todo mundo tendrá una pregunta en sus cabezas, y esa era, ¿Qué tanto habían hecho aquellos dos chicos antes de que Yoochun abandonara su acogedora casa para ir a esa oficina? Bueno, Yoochun comenzó a rememorar sin necesidad de que se lo pidieran.

A Yoochun no lo podían engañar, y tampoco es que pudieran cuando él le había dicho a su pequeño rubio que aquella pose angelical era una de sus debilidades y también una de las causantes de sus pensamientos pervertidos, y parecía que cuando quería él las utilizaba para que le acorralara y le hiciera el amor no importaba donde estuvieran. Y ese día no había sido la excepción cuando aquella mañana mientras tomaban el desayuno amenamente, su Junsu hubiera comenzado a hacer aquellos gestos dulces y angelicales solo para que el terminara robándole algunos besos.

Besos cortos que ambos sabían iban a convertirse en apasionados y acompañados de caricias iban a terminar haciéndose el amor una vez más. Y realmente poco les importó montárselo en el apartamento a pocos minutos de que Yoochun tuviera que salir a la reunión obligatoria a la que debía asistir.

No sabe por qué, pero últimamente a su Junsu se le había dado por provocarle apenas tuviera tiempo, dando pie a todas esas sensaciones vertiginosas que le provocaba e irremediablemente le arrastraban a hacerle el amor.

-No me vas a decir que sigues desnudo en la cama, ¿no?- pregunta a través de otro mensaje con una sonrisa divertida en el rostro.

El CEO ya ha notado que Park Yoochun está demasiado distraído y ensimismado en sus pensamientos como para escucharle; pero bueno, felizmente no es el único allí y ya después alguno de sus compañeros de la empresa podrá ponerle al tanto.

Mientras, otro tono por parte del celular le hacía volver la mirada al aparato.

-Jajaja~ No exactamente~ Tengo puesta la camiseta que traías más temprano- lee veloz y dibuja en su mente la silueta de su precioso novio, recostado sobre la cama con su camiseta cubriendo ese perfecto torso que conoce como si fuera la palma de su propia mano.

-¿Y qué más?- teclea sin poder borrar el gesto de diversión sobre su rostro. Quizás los que están a su lado se han dado cuenta de esas sonrisas bobas que pone cada tanto, quizás hasta el CEO ha notado que está más pendiente a su móvil que a las cosas importantes que pueda estar hablando.

-Nada más ♥- recibe en respuesta y tiene que cubriste la boca para no soltar una carcajada nerviosa. La imagen mental que se le formó en la cabeza fue suficiente como para empezar a desear salir de aquel aburrido lugar y secuestrarse a su delfín por un buen, buen rato.

El mensaje que Yoochun iba a mandar, nunca fue enviado, su intención de enviarlo fue evitada en el momento justo en que otro mensaje por parte de Junsu llego a interrumpirlo. Pero no fue lo que el mensaje decía; aunque ese ‘Yoochunnie~’ le hizo imaginar de nuevo a su pequeño Junsu haciéndole pucheros de manera tierna, esa que solo le hacía querer comérselo a besos -aunque bueno él siempre quería comérselo a besos-; no fue eso lo que le hizo removerse inquieto en su asiento, ni mucho menos tragar nerviosamente, ni querer salir corriendo de ahí, ni hacerle mirar aquellas fotos una y otra vez.

Solo eran 3 fotos, tres simples fotos, tres simples fotos que a él le alteraron por completo.

La primera quizá no tenía nada de malo, solo era una foto de Junsu sonriendo tiernamente hacia la cámara; la segunda… Le sirvió para verificar que Junsu si estaba utilizando su camisa; pero la tercera, la tercera le hizo ver que, efectivamente, su niño solo llevaba es simple camisa sobre él y nada más, porque en aquella foto de las largas piernas torneadas de Junsu, estas no estaban siendo cubiertas por nada. No podía tomar esas fotos como una invitación a que enviara aquella reunión al carajo y saliera corriendo en ese preciso momento.

 Él tenía a un chico muy tierno, no, se corregía un poco en eso, él tenía a un pequeño diablillo pelirrubio esperándole para que le hiciera el amor.

-Bien, la junta ha terminado – Si Yoochun no había escuchado nada de la junta, eso sí que lo había escuchado perfectamente. Al final su CEO había dado por perdida aquella reunión y Yoochun le agradecía que la pospusiera para otro día.

Apenas y se despidió mientras se paraba de golpe de aquella silla en la que había estado. En ese momento no tenía tiempo para despedirse formalmente, ni tampoco para ver bien por donde caminaba mientras enviaba aquel mensaje. Él solo tenía que llegar a casa.

Junsu se movió un poco sobre la cama en la que en ese momento descansaba. Después de haber enviado el mensaje con aquellas fotos no había podido evitar sentirse un poco avergonzado, sabía que Yoochun estaba en una junta importante, pero en esos días no había podido evitar tentar a su novio cada que podía y ese día que había tenido libre no había sido la excepción. Quería jugar con él y aun cuando no pudiera decirle algunas cuantas cosas subidas de tono como Yoochun solía hacer solo para hacerle sonrojar, él había utilizado otros métodos que a Yoochun le gustaban.

El sonido de un mensaje nuevo le tomo por sorpresa, no había esperado una respuesta tan rápida por parte de Yoochun, pero cuando dio click a aquel mensaje supo que estaba en algunos problemitas ese – ‘Espérame ahí baby’ – solo le hizo entender que Yoochun estaba en camino.

***

Hubiera preferido llevar su propio carro al edificio de la empresa, pero justamente ese día, la van del manager pasó a recogerlo y era el único medio por el cual podía regresar a casa.
Los minutos se le hacían eternos dentro del auto, su manager le hablaba sabe dios de que temas relevantes, pero ni siquiera podía prestarle atención; su mente se había quedado estancada en la foto de las deliciosas y provocativas piernas de su novio.

Era mal momento para divagar respecto a eso, ¿¡pero como evitarlo cuando su rubio y hermoso novio es el ser más endemoniadamente sexy y perfecto sobre la faz de la tierra!?
No han pasado ni 24 horas desde que le hizo el amor por última vez y ya no aguanta más, necesita llegar a abrazarle y llenarle de besos, necesita recorrer hasta el último recoveco de su piel con sus dedos y fundirse en su cuerpo cual si fueran piezas hechas precisa y únicamente para encajar la una en la otra.

-Yoochun, ¿estás escuchando lo que te digo?- la voz del manager y esa palmadita que le deja en la rodilla para captar su atención le devuelven a la tierra –Te veo demasiado metido en tus pensamientos- se burla del pelinegro y Yoochun solo se ríe acompañándole, pensando en alguna mentirilla blanca para poder apresurarse.

-Hyung, es que estoy preocupado por Junsu; me mandó un mensaje hace un rato diciendo que estaba un poco resfriado- miente aplicando sus técnicas de actor y pone el gesto más preocupado que se le ocurre en aquel instante –quiero llegar rápido al apartamento para ver si no se trata de fiebre…-  explica mientras con el móvil en la mano va tipeando un nuevo mensaje.

-¿Quieres que llame a un médico?- ofrece el manager, observando de soslayo los movimientos de los dedos del pelinegro sobre el teclado del celular.

-¡No!- reacciona al instante y se muerde la lengua al notar su sobresalto -Digo, no es necesario, no creo que sea tan grave- sonríe despreocupando al manager –yo te llamaré en caso lo necesite- justifica y envía el mensaje que tipeaba hace un momento.

-Ya estoy llegando baby- los ojos caramelo de Junsu leen el texto con una sonrisita en los labios, no planea responderle con palabras esta vez. Busca entre los archivos de su celular y encuentra un gif de esa pose que tanto le gusta a su Chunnie.

Y en vez de responderle, le manda aquel gif, él sabe, sabe cuando le gusta esa pose, y más lo que implica que Junsu la haga, sabe lo que viene después, y Yoochun sabe que Junsu está tentando a su suerte, porque esta vez no iba a parar de decirle aquellas cosas que pasan por su cabeza ni mucho menos pararía de hacerlas, iba a hacerlo sonrojar esa tarde.

Todo su cuerpo se movía ansioso en aquella van, quería que su manager condujera más rápido, necesitaba llegar en ese momento como diera lugar, si por él fuera bajaría y correría el poco tramo que queda para llegar a su apartamento. Pero eso implicaría que su manager se preocupara – si es que le había creído que Junsu estaba un poco resfriado – de que el malestar de Junsu se había agravado, o que fans lo reconocieran y corrieran detrás de él. Tenía que ser paciente, ¿pero cómo iba a ser paciente con su baby esperándole en la cama?, era una tortura, era demasiado para él.

-¿Estás seguro que Junsu no necesita un medico? – Y su manager todavía le preguntaba con aquellas sonrisa de lado, no le había creído en nada, ¿es que acaso era tan obvio?, quizá su manager le conocía bastante y podía ver cuán desesperado estaba por llegar. – Tomaremos un camino más corto – e incluso su manager se reía divertido ante aquello. Quizá en otro momento sentiría pena porque su manager se estuviera haciendo una idea de porque quería llegar a su apartamento tan pronto, pero en ese momento no. Junsu era lo único que estaba en su mente.

Cuando el manager pudo parar el coche en el estacionamiento de su apartamento, apenas y le dio las gracias cuando ya había salido disparado de aquella van, escuchando apenas un “diviértanse” por parte de su manager mientras el oprimía el botón del ascensor que le llevaría con Junsu en cualquier momento.

Su móvil volvió a sonar dejándole ver que otro mensaje había llegado y nada más pudo ver el contenido maldijo al ascensor por tardar demasiado, aquella imagen de la camisa medio abierta que dejaba ver un poco de la piel de Junsu y ese pezón rosado solo le dieron una indicación de que parte probar nada más lo tuviera en sus brazos.

-Mierda- gruñó entredientes, presionando repetidas veces el botón, sabiendo aún que ello no iba a cambiar en nada la velocidad en la que bajaba.

No pudo evitar relamerse los labios con tan solo imaginar las mil y un cosas que podría hacerle a su rubio diablillo. Arrancarle la camisa, tumbarlo sobre la cama, abrirlo de piernas…
-¡¡Aaahrg!! ¡¡Mierda, mierda!!- continuó renegando frustrado, casi saltando dentro del ascensor apenas las puertas se abren.

Presiona el número del piso donde viven y apoyado sobre una de las paredes metálicas, tironea sus propios cabellos para dejar de pensar y emocionarse con simples fantasías que le asaltan sin piedad. Mantiene apretado el botón de ‘cerrar’ para que nadie le interrumpa en su camino hacia el apartamento y cuando está a nada de llegar saca las llaves de su bolsillo.

Corre fuera del ascensor y como alma que se lleva el diablo entra al apartamento, alterándose en sobremanera cuando la característica risa de su novio le llama desde la habitación.

No tiene ni tiempo para pensar en sus actos, se quita la chaqueta mientras camina presuroso al cuarto y la lujuria arde en sus pupilas al ver a su precioso ‘ángel Xiah’ esperándole allí en medio, de pie, con las piernas desnudas y la camisa entreabierta.

Cierra la puerta tras de sí y estira el brazo para jalar al rubio, manteniéndose apenas en pie cuando es su novio quien de un brinco enrosca sus piernas alrededor de su cadera y se cuelga con brazos a su cuello. Sabe que el autocontrol se le ha ido por la borda desde que recibió la primera foto de su baby; gira sobre sus talones y empotra a Junsu contra la pared, aprisionándole allí mientras sus manos de pianista apretujan esas nalgas desnudas que apenas eran cubiertas por el largo de la camisa.

-¿Sabes lo que has causado Junsu ah? – Pregunta el pelinegro, su voz se escucha un poco más ronca debido a la excitación del momento. Sus cuerpos están tan unidos, tanto que puede sentir el calor corporal de Junsu aún con la ropa que llevan puesta encima, esa que ya comienza a estorbarle en sobremanera. Quiere probar y tocar toda esa piel, aún cuando su boca y sus manos ya le conocen perfectamente. Y no va a esperar mucho tiempo, no cuando es su propio diablillo el que frota su cuerpo contra él con aquella sonrisita en los labios que le hace ver que está disfrutando de verlo de esa manera, perdiendo la razón, solo por él.
-No se dé que hablas Yoochunnie~-

Y todavía le veía de esa manera tan inocente, todo un contraste de lo que su cuerpo estaba haciendo contra el de él.

-¿Entonces no sabes? – Pregunta de nuevo el pelinegro mientras se une a Junsu, frotando su cuerpo contra el de su baby, haciéndole sentir el tamaño de su excitación, haciéndoles jadear a ambos.

– No, no, sigo sin saber de que hablas – Murmuro Junsu mientras busca la boca del pelinegro ese que ya se había unido a su juego apartándose en el momento justo en el que él iba a besarle. Eso se había vuelto en una especie de cacería, y el objetivo era la boca del otro, sus labios apenas se encontraban en roces, en pequeños mordiscos mientras sus caderas seguían sin dejar de frotarse una contra otra.

-Entonces tendré que enseñártelo más gráficamente baby – Y esta vez, Junsu se deja atrapar, siendo devorado cuando sus labios se unieron, dándole acceso a la lengua de Yoochun para que profanara su boca, sus lenguas se encontraron, el beso era caliente e intenso hasta que a ambos les falto el aire.

-Muéstrame Yoochunnie - hablo Junsu contra sus labios antes de que se unieran en un nuevo beso.

Las manos de Yoochun hicieron lo que había estado pensando en el ascensor, los botones de aquella prenda terminaron volando a cualquier parte de la habitación y sus manos no perdieron el tiempo en tocar toda porción de piel del torso de Junsu.

Le sujetó con ambas manos de la cintura, y aprovechando el tenerlo aprisionado contra la pared, le alzó lo suficiente como para tener un mejor acceso al pecho del menor.
No se tomó la molestia de besarle despacio primero, ya luego tendría tiempo de ser un poco más delicado; se lanzó directo a ese pezón rosado que viera hace rato en la provocativa foto, lamiendo, chupando, succionándolo entre sus labios hasta que se irguiera y se mantuviera durito.

-¡Ahh!~ ¡Mnnhg! Yoochun~- gimió sexy dejándose hacer, aumentándole la libido con cada sonidito obsceno que escapaba de sus rosados labios.

¿¡Desde cuando su angelical novio se había vuelto tan pervertido como él!? ¿¡Desde cuando le perseguía y le provocaba para que terminaran haciéndose el amor por millonésima vez en el día y de las maneras más extrañas y pervertidas que se les pudiera ocurrir!?
Los gruesos labios del pelinegro se encargan del otro montecito, chupándolo con demasiadas ganas; arrancando chillidos de la garganta de su ‘inocente’ novio.

-Nhhg~ Andas demasiado calenturiento Kim Junsu- jadea contra su piel, subiendo con lamidas hasta entretenerse dejando chupetones y marquitas en su cuello.
Hace presión con su cuerpo y continua frotándose contra ese bulto excitado que se ha formado bajo la única pieza de tela que aún cubre parcialmente el delgado cuerpo del rubio. Quiere torturarle lentamente, pero a la vez quiere ‘violárselo’ con muchísimo amor sin más preámbulos.

-Es tu culpa Chun~- sigue hablando entre gemidos indecorosos y hace resbalar la camisa por sus hombros, entregándose más libremente a la mirada que le ataca lujuriosa.

-¿Mi culpa? – Pregunta el pelinegro contra el cuello de Junsu mientras dejaba otro marquita en aquella nívea piel. Sus ojos se pierden en la piel de su clavícula y hombros, para ser luego su boca la que probaba aquella piel, dejando más marquitas que se unían a las que ya descansaban en su cuello.

-Sí, tú siempre vas diciéndome todas esas cosas que hacen que yo desee que… - Un gemido escapo de la boca de Junsu cuando Yoochun se tomo el atrevimiento de morder un poco la piel de su clavícula.

 - ¿Qué Junsu ah?, ¿Qué deseas? – Quiere escucharlo, quiere que su niño se lo diga, ¿pero se atrevería a hablar sucio esta vez?

-Que me hagas el amor – No, no le iba a hablar sucio, quizá su manera de provocarle era así, el no necesitaba palabras sucias para volverle loco. Pero el podía hacerlo, podía hablarle sucio a su ´Inocente´ niño.

-¿Que te haga el amor Junsu ah?, ¿qué te haga el amor a cualquier momento?, ¿que venga y te desgarre la ropa, te tumbe en la cama, abra tus piernas, y te haga el amor duro?, ¿eso es lo que deseas?-

El pelinegro impulso un poco sus caderas haciendo que chocaran arrancándole un gemido ronco a ambos, ambos estaban necesitados, ambos necesitaban sentirse en ese momento, en ser uno. Pero parecía que preferían torturarse de manera placentera primero antes de hacer el amor. Los movimientos de las caderas de Yoochun simulaban embestidas, como si ya estuviera dentro de aquel pasaje caliente en el cual se moría en ese momento en entrar.

-¡Nhhg!, si, si ~ - gime quedito el rubio, perdiendo la poca paciencia que les quedaba, la fricción que provocaba la ropa que apenas y cubría sus cuerpos les estaba matando y ambos desean hacerlo en ese momento, pero parecen disfrutar aquel juego.

-Entonces provócame Junsu ah, provócame como lo has hecho esta mañana, quiero verte. – Habla el pelinegro con aquella voz ronca contra el oído del pelirrojo haciéndole temblar, haciéndole desearlo un poco más.

-Chunnie~- puchea con el rostro arrebolado en carmín, apoyando la espalda contra la pared cuando sabe que el pelinegro no planea soltarle hasta que culpa sus demandas –Tengo muchas, muchísimas ganas de que me hagas el amor ahora- balbucea frustrado mientras juega con sus dedos sobre los mechones pelinegros de su novio – ¿no puedo provocarte más tarde?- pregunta lindamente y se inclina hacia adelante para dejarle un pico sobre los labios.

-Déjame verlo- pide contra su boca, haciéndole descender un poco el cuerpo, pero sin soltarle, hasta que sus rostros están a la misma altura –Ese gif que me mandaste no es nada a comparación con verlo en vivo- sonríe divertido y reparte caricias con sus labios sobre el colorado rostro del menor; sabe que para hacerle ceder necesita aplicar un poco de ternura, luego de lograr su cometido volverá a apasionarse.

-¿Tanto de gusta?- cuestiona con una sonrisa ligera, producto de aquellos besos repartidos sobre sus mejillas.

-Me encanta, como todo tú me encantas también- le susurra al oído y ambas miradas se encuentran. Los orbes ónix se funden en aquel resplandecer acaramelado y sabe que Junsu ha caído rendido a sus pies.

Pronto las manos del rubio se acomodan cerca a su rostro y juntándolas, apoya su rostro inclinado en medio; mostrándole la famosa pose del ‘Ángel Xiah’ por milésima vez en la semana.

-Ahora pídemelo- murmura observándole atentamente, sonriendo ante esa vergüenza que se plasma sobre el rostro ajeno.

Y es que así es su Junsu, un momento es sexy, mandado y pervertido; y al otro es una oda a la inocencia, la ternura y la vergüenza.

-Ámame Chunnie~- pide quedito, repitiendo el gesto entre sus manos; avergonzándose otro poco cuando la sonrisa lasciva del pelinegro se expande sobre su rostro.

-¿Hasta cuándo?- sus labios buscan los contrarios, sin llegar a tocarlos, esperando una respuesta.

-Hasta que ya no tengas fuerzas- casi jadea sobre la boca del pelinegro cuando siente las manos del mayor cerrarse en torno a su trasero.

-Deberías saber ya…- comienza a hablar mientras funde sus labios en varios besos cortos -…que cuando se trata de hacerte el amor, jamás, jamás se me van a terminar las fuerzas- habla seriamente y le siente estremecerse bajo su cuerpo. Le encanta tenerle así, entregado, febril, nervioso y avergonzado. Es hermoso y perfecto. Y con cada nuevo beso o cada nuevo gesto puede jurarle a dios que se enamora otro poco del precioso rubio que le ha robado irremediablemente el corazón.

Junsu pierde la paciencia con cada segundo que pasa, con cada rose, con cada beso que se dan, el quiere que Yoochun le haga el amor en ese momento, pero parecía que ahora le iba a torturar de esa dulce, placentera y excitante manera.

-Por favor Yoochunnie ~- Balbucea quedito, Yoochun en ese momento a encontrado entretenido torturar sus pezones, succionando, lamiendo aquella piel ahora con más paciencia. Siente los dedos de Yoochun clavarse en su trasero y está tan seguro que es debido a su deseo de tener un poco de paciencia y no hacerle el amor, así como le dice, rápido, duro, casi partiéndolo en dos, como sabe que aquellos dedos dejaran pequeñas marquitas en su trasero.

El pelirrojo no quiere que se contenga, quiere que le haga el amor a tal punto que no pueda contener sus gemidos, que… No quería ni pensarlo, el solo hecho le hacía sentir más febril si es que eso era posible y que sus mejillas se sientan tan calientes, seguro a su notable sonrojo.

-No me lo has pedido Junsu ah - Yoochun había soltado aquel manjar que era el pezón de Junsu para poder hablar contra la boca del pelirrubio.

Y todavía le pedía que se lo dijera, ¿le quería torturar más de lo que ya lo hacía?

-Quieres que te haga el amor, ¿suave o duro?, ¿dulce o salvaje? – Los dientes del pelinegro atraparon aquel hinchado labio inferior que debido a sus besos se miraban mucho más apetecibles, tirando de ellos, entreteniéndose para esperar un poco más, aunque había cierta parte de su anatomía que clamaba por atención y era más que obvio que Junsu también quería sus atenciones.

-Yoochunnie ~, quiero que me hagas el amor ~ - Y Junsu todavía le hablaba de aquella manera tan inocente, parecía que en ese juego de torturarse iban a participar los dos.

-¿Cómo baby? – Yoochun quería que le respondiera rápido, quería hacerle el amor en ese momento.

-Quiero que mi Yoochunnie me haga el amor, duro y salvaje – Y aun todo avergonzado pidió aquello en voz baja, sabiendo que no lo pediría de nuevo, era tan vergonzoso. Sus mejillas se sentían arder por la vergüenza mientras trataba de parecer inocente, cosa que no le costaba mucho. Junsu era todo inocencia.

Aquella cara y aquella voz inocente fueron su perdición. Las manos del pelinegro se pasearon por el cuerpo ahora desnudo del pelirrubio, aquella camisa había terminado botada en alguna parte. Sus bocas se encontraron de nuevo regalándose un fogoso que rápidamente les dejo sin respiración.

-Voy a hacerte el amor Junsu ah, tan duro, tan salvaje que no vas a poder callar tus gemidos, que no podre callar sus gemidos y todos los vecinos se darán cuenta de que te estoy haciendo el amor-

-¡¡Nnhg!!- jadea ahogado contra los labios gruesos – ¡Pervertido~!- chillando quedito como puede antes de volver a ser atacado por esa boca que no planea darle tregua.

Sus caderas continúan pegadas y Yoochun opta por volver a aquel juego de frotes indecentes; acomoda al rubio alzándole un poco las piernas y acomoda su pelvis, junto con aquel bulto que sobresale bajo la tela de sus pantalones, sobre el redondo trasero del menor; embistiendo descaradamente, sintiendo como la emoción se le acumula en el bajo vientre y su falo se inyecta en sangre, hinchándose y rogándole por profanar aquella estrecha y ardiente cavidad sobre la cual se frota.

-¿Dónde quieres hacerlo?- pregunta jadeante contra el oído de su novio, sin dejar de presionar una y otra vez sus caderas, dejándose envolver por ese mareo placentero que comienza a elevar la temperatura a punto de ebullición.

-¿D-de que hablas? Mmmh~- cuestiona entre gemidos alterados, aferrándose con dedos y uñas a la ropa que el pelinegro aún trae puesta.

-¿Donde? ¿Aquí contra la pared? ¿En la cama? ¿En la ducha? ¿En la cocina? ¿Sobre la mesa del comedor? ¿En la alfombra de la sala?-

Va enumerando y sus movimientos decrecen, se detiene y siente bajo su cuerpo como su rubio y hermoso novio tiembla deseoso por más, le besa fogoso y espera la respuesta mientras se quita la camisa con descuido, tirándola al suelo para que acompañe a la del menor.

Su mirada le analiza de arriba abajo, se embelesa con cada detalle de esa anatomía que se sabe de memoria y le encanta marcar como suya cada tanto; sus ojos se mantienen estáticos cuando se topa con la erguida erección del menor apoyándose sobre su vientre. Le provoca aquella vena marcada que delinea desde la base hasta la rojiza y provocativa punta.

-Estoy esperando tu respuesta, sexy baby- gime excitado contra sus colorados labios, tanteando con sus dedos sobre aquella línea de vello que corre desde el ombligo del rubio hasta la base de su erguida entrepierna.

La mirada de Yoochun sobre él le hace temblar, esa intensa mirada puede causar estragos sobre él, sentir aquellos penetrantes ojos negros sobre su ser le hace sentir como si le estuviera tocando, le hace sentir mucho más deseoso de ser tocado, devorado y se avergüenza un poco más si es posible.

Junsu puede tratar de ser todo lo sexy posible, pero al final termina apareciendo aquella parte de él que se avergüenza de todos ese deseo que siente por su novio, por todos esos indecorosos pensamientos que solo hacen que la temperatura de su cuerpo se dispare y desee ser devorado como en ese momento.

-Aquí, justo aquí – Pide jadeando al sentir como aquellos dedos de pianista se han entretenido en aquel camino de vellos. Quiere que le toque, que le toque ya en ese momento y sin evitarlo su cadera se mueve por voluntad propia buscando su contacto.

-¿Aquí donde baby? – Pregunta el pelinegro como si no lo supiera, como si no lo adivinara, Yoochun era un masoquista que le gustaba torturarse, torturarlos a ambos para no caer y hacer el amor como tanto desean.

-Yoochunnie ~ - gimotea excitado cuando los dedos del pelinegro se toman el atrevimiento de seguir aquel camino, desde la base hasta la punta, una y otra vez, tocando, tanteando, disfrutando mientras siente el calor de aquella porción de carne, mientras mira como Junsu pierde la paciencia - Contra la pared – El pelirrubio habla rápido, sintiéndose entre avergonzado y excitado, solo viendo como aquel pelinegro le regala una sonrisa traviesa, y sabe que le hará que se lo diga de nuevo y ahí estaba escuchando al pelinegro que le dijera de nuevo aquello que quería – ¡Quiero que me hagas el amor ya!, ¡contra la pared! – Gimotea desesperado y avergonzado cuando aquellos dedos se han cerrado alrededor de su hombría, solo torturándole.

Una corriente eléctrica recorre el cuerpo de Yoochun desde la columna vertebral hasta su bajo vientre, escuchar la desesperación de su baby, escucharlo deseoso de hacer el amor le excita y aun cuando quiere escuchar más de aquellos gimoteos desesperados, el también sabe que no le queda mucha paciencia para seguir aquello.

-Ooh ~, ahora está mucho más claro y como mi Junsu baby lo pide, entonces será aquí – Y sus bocas se funden en un beso de nuevo, mucho más desesperados que los anteriores, y aquel vaivén de caderas que Yoochun había detenido hacía unos momentos volvió, arrancándoles nuevos gemidos.

Las manos de Junsu se posan en el pecho del pelinegro, descendiendo rápidamente por su torso hasta llegar a su pantalón, ese que desesperado trata de desabrochar. Él al igual que Yoochun quiere sentirse piel con piel con el otro.

El mayor masturba su hombría mientras los hábiles dedos del rubio se deshacen de la correa, abriéndose paso tras quitar el botón y bajar el zipper para rozar sobre la tela del bóxer el hinchado miembro de su novio. Junsu se inclina hacia adelante, se entretiene besando con sus rosados labios el cuello del pelinegro mientras estimula bajo la palma de su mano aquel bulto que pide a gritos mayor atención.

-Chunnie, estas muy duro…- murmura inocente sobre la clavícula del mayor, intentando rodear con sus dedos el falo aún cubierto por la elástica tela.

-¡Ngh! Fuck~ Es tu culpa por ser tan sexy- gime con una sonrisa traviesa, atrapándole los labios cuando alza el rostro para mirarle sonrojado –Te amo baby- confiesa apenas se separan; y lo hace solo porque si, porque le nace hacerlo, confesarlo por millonésima vez en lo que van de novios, confirmárselo y reafirmárselo una y otra vez por el mero hecho de que su corazón late todos los días gracias a ese poderoso sentimiento.

Y Junsu se toma unos instantes para sonreírle radiante antes de atraerle con ambas manos en la nuca y jalarle hasta volver a besarle corto y dulce; porque sabe también que a pesar de aquella fogosidad, lujuria y pasión que se entrevé en encuentros desesperados como aquel en el que se encuentran, el sentimiento que comparten es infinito y sincero, es puro y tan real como el azul del cielo y el verde de los arboles; sabe que puede tomarse unos segundos para dejar de lado la calentura y poder besar tiernamente los labios gruesos, expresándole al pelinegro que su corazón le pertenece.

-También te amo- susurra contento contra su boca, abrazándose otro poco al cuerpo ajeno, ocasionando que por inercia los pantalones desabrochados de Yoochun se resbalen por los muslos.

El pelinegro le baja por un momento, se encarga de sus últimas prendas presuroso y una vez desnudo vuelve a atraer el delgado cuerpo contra el suyo, acomodando sus manos sobre los redondos glúteos mientras le besa entre sonrisas antes de volverle a cargar.

Aquellos besos tiernos vuelven a tinturarse poco a poco de pasión, la intensidad de su beso va en aumento mientras el contacto de sus cuerpos les hace suspirar contra los labios del otro, ese rose de sus pieles sin ninguna barrera de por medio que les impida sentirse el uno al otro solo les causa escalofríos, les emociona.

Las piernas de Junsu se cierran alrededor de la cintura del pelinegro tratando de tenerlo más cerca, quiere fundirse en el cuerpo de Yoochun, ser uno con él.

Los largos dedos toquetean la piel de sus glúteos antes de que se abran espacio hasta aquel contraído anillo ese en el que deseoso quiere entrar. Un gemido alterado escapa de la boca del pelirrubio mientras todo su cuerpo se retuerce ante el leve contacto del pelinegro.
-Hazlo ya Yoochunnie ~ - Pide desesperado mientras siente como aquellos dedos siguen con su juego.

Yoochun hace el intento de apartarse un poco aun cuando no lo quiera hacer, aun cuando no quiera apartarse del calor del cuerpo de Junsu, pero lo necesita, necesita preparar a su baby; pero aquel pelirrubio se niega mientras aprieta sus piernas con un poco más de fuerza, lo quiere en ese momento, quiere a Yoochun.

-Baby ~, déjame prepararte para poder hacerte el amor como tanto deseas – como tanto deseaba él también.

Y el rubio se negó, haciendo que Yoochun perdiera un poco sus intenciones cuando su mano se cerró alrededor de la entrepierna del pelinegro arrancándole un gemido ronco.

-¡Nnhg! Baby por favor – Pide el pelinegro pero Junsu no parece escucharle, el pelirrubio trata de utilizar sus pucheros y todo su arsenal de de caritas cute solo para ganarle, para que le hiciera el amor.

-Tú dijiste… nhg~ - Y el menor también pierde un poco el hilo de sus pensamientos cuando aquel travieso dedo sique provocándole – Tú dijiste que me harías gritar y que ~ - Las mejillas del pelirrubio se volvieron a tinturar de rojo debido a la vergüenza. – Por favor Yoochunnie~-

-… ¿E-estás seguro?- intenta mantenerse cuerdo, aunque puede más ese placer que le recorre de pies a cabeza con cada roce de la mano de Junsu sobre su necesitada entrepierna. Los finos dedos se pasean de arriba abajo, cerrándose con fuerza mientras suben y se detienen a frotar la rojiza punta –¡¡Mnnhg!! ¡Shit!- gime ahogado cuando la yema de uno de los dedos hace presión sobre la hendidura y perdiendo un poco el equilibrio, estampa a Junsu con mayor fuerza en la pared, arrancándole un jadeo alterado.

-Por favor~- pide quedito sobre los labios del pelinegro, uniendo su propia erección a aquel movimiento que continua ejerciendo al sur de sus cuerpos pegados –¡Por favor Chuunnnmmhg!- intenta pedir una vez más, siendo interrumpido por un nuevo beso hambriento.

Y es que esa voz seductora, cargada de deseo le pone a mil y siente que podría correrse con solo escucharle.

-Bien, pero no voy a entrar a secas- gruñe excitado y, con algo de brusquedad a decir verdad, se separa del rubio, bajándole de sus brazos para darle media vuelta y dejarlo de cara contra la pared; jala las caderas del menor y le arquea la espalda mientras con una mano deja unas palmaditas sobre uno de los muslos, incitándole a separar las piernas –Abre más baby- pide con una risa maliciosa y se inclina contra el cuerpo para besarle la columna, dejándole sentir a la par, su entrepierna caliente sobre su redondo trasero.

Junsu obedece y pronto un chillido escapa de sus labios cuando recibe una nalgada suave y a los pocos instantes los labios y la lengua de Yoochun exploran aquel terreno sensible e intimo. Va dejando cuanta saliva puede y profana con la punta del rugoso músculo el contraído anillo que pronto apresará deliciosamente su virilidad mientras se funden en uno.

-Aaahhh~ Yoochuuuuunnn~- gime largo y alto, desconectándose del planeta para concentrarse únicamente en las sensaciones que le recorren el cuerpo; una de las manos del mayor ha comenzado a bombear su entrepierna y puede jurar que le está llevando al cielo.

La intimidad está mojada y ardiendo, le hubiera gustado tantear los contraídos músculos con sus dedos antes de penetrarle, pero planea cumplir hasta el último capricho de su novio el día de hoy. Yoochun vuelve a ponerse de pie; deja un poco de saliva en su mano y la lleva a su propia erección para lubricarla también.

-¿Cómo lo quieres, amor?- pregunta dejando besos sobre la nuca mientras frota descaradamente la punta de su hinchado falo sobre el contraído y deseoso anillo de su hermoso novio –¿Cara a cara o por detrás, como estamos ahora?- pregunta al oído y ambas manos buscan los redondos glúteos para apretujarlos mientras el rubio piensa que responder.
Junsu se estremece de pies a cabeza, la voz ronca del pelinegro, la respiración caliente contra su oído, aquella erección que se frota contra él, haciéndole delirar, haciéndole desear sentirlo dentro, y le cuesta solo un momento poder contestar.

La boca del pelinegro besa la nuca del menor haciendo que el vello de todo su cuerpo se erizará mientras las manos del pelinegro seguían apretujando aquellos glúteos, ganándose jadeos por parte de su dulce novio.

-Junsu~- El pelinegro le llama esperando una respuesta, el también está deseoso de enterrarse en aquel estrecho y caliente lugar, quiere sentirse unido a su novio.

-P-Por detrás… Así justo así - gimotea el pelirrubio, y como todo deseo de su baby eran ordenes para él, no espero más. La punta de su erección se perfilo contra ese estrecho anillo, sus caderas se impulsaron un poco entrando en él, entrando en Junsu, comenzando a ser uno.

El pelinegro no le dio tiempo a que Junsu pudiera sentir incomodidad, su mano se había encargado de entretenerle, masturbándole mientras se enterraba profundamente en aquella estrecha cavidad, una que le hizo delirar por lo caliente que estaba. El vaivén de caderas no fue para nada lento o suave, sus caderas chocaron con fuerza arrancándose aquellos inevitables gemidos que poco a poco comenzaban a ganar intensidad, haciendo eco en su apartamento.

La entrepierna del rubio fue desatendida por un momento, ya que la mano del pelinegro había terminado anclada a sus caderas, para mantenerlo firme y que sus estocadas fueran mucho más fáciles; su mano libre termino sobre la aquella mano que el pelirrubio parecía usar como soporte. Entrelazando sus dedos.

Junsu se sentía desfallecer, su rostro había terminado apoyado contra la fría pared esa que hacia un gran contraste contra su piel febril, podía sentir a su novio entrar tan profundamente dentro de él. Trato de acallar sus gemidos en un gesto en vano cuando el pelinegro había llegado a tocar aquel punto sensible que se encontraba en su interior. Mordió sus labios con fuerza y gimoteo desesperado cuando el pelinegro había acertado de nuevo haciendo que sus piernas temblaran debido a aquellas corrientes eléctricas que recorrieron su columna vertebral.

-Yo- Yoochunnie ~ Por favor ~ - Pide esperando ser entendido por su novio, que toque con su virilidad ese lugar de nuevo.

-¿Qué pasa baby?, ¿Qué es lo que deseas?, ¿¡mmhn!? – Gruñe el pelinegro contra la piel de la columna del pelirrubio esa que se ha entretenido en lamer y morder mientras impulsa sus caderas, tocando aquel lugar que Junsu no se atreve a pedir que toque, escuchándole ahogar aquel hermoso gemido que era música para el - ¿Quieres que te toque ahí?, ¿Qué te dé más?, ¿Qué lo haga más duro?, ¿eso quieres? – y vuelve a tocar aquel sensible lugar, arrancándole un ‘si’ al rubio en un sonoro gemido desesperado. – Entonces no te contengas y canta para mí, quiero escucharte-

La pelvis de Yoochun embiste con mayor intensidad, se esfuerza en arrancarle algún chillido agudo como hubiera dicho antes, pero siente que todo es en vano porque el menor continúa mordiéndose los labios.

-¡Ah! Yoochun~- gime quedito cuando el pelinegro se detiene a medio camino, dejando su cadera pegada a la ahora sonrojada piel de los glúteos, producto del choque de sus cuerpos.
-Quiero oírte Junsu ah- jadea sobre su nuca, enroscando sus brazos en la delgada cintura, obligándole a separarse de la fría pared que ha quedado también humedecida por el sudor del cuerpo que se apoyaba -… ¿No te gusta?- pregunta consternado entonces, tensándose involuntariamente ante el simple pensamiento de que a su novio no le agrade lo que le hace.

-¡Si me gusta!- se apresura en responder cuando los brazos alrededor suyo van perdiendo fuerza, y como puede los sujeta, entrelazando una de sus manos con los dedos ajenos –Si me gusta…- repite girando la cabeza hacia un lado, encontrándose con los profundos ojos negros que le absorben e hipnotizan –Me encanta~- jadea sobre los labios gruesos, volviendo a sentir aquel invasor en su intimidad moverse en un suave vaivén.

-Entonces quiero que dejes de morderte tu deliciosa boquita y gimas y grites hasta quedarte sin voz- ríe sobre los rosados labios y observa ese color carmín que sube desde el cuello del más pequeño hasta la raíz de sus cabellos.

-¡Eres un pervertido Park Yoochun!- se queja con un puchero, retrocediendo con su cadera para chocarse a propósito en la pelvis de su novio –Los vecinos se van a enterar~- canturrea nervioso y sus gemidos comienzan a agudizarse mientras el vaivén se va convirtiendo en un choque constante, rápido, duro, profundo; arrancando los más obscenos sonidos que ambos hayan podido dejar escapar en aquel apartamento compartido.

-Que se enteren, que escuchen y sepan cuanto es que Park Yoochun ama a su novio – habla ronco contra el cuello del pelirrubio, ese que esporádicamente besa, donde varios de sus gemidos roncos son amortiguados.

El aliento caliente del pelinegro arranca jadeos que se unen a aquellos gemidos que ambos no se empeñan en acallar, porque les gusta, les gusta escuchar cuanto es que el otro está disfrutando de aquella unión de cuerpos, de almas.

Las corrientes eléctricas recorren ambos cuerpos, Yoochun se siente desfallecer cuando aquel estrecho lugar le recibe, le succiona, le arranca aquellos gemidos con palabras obscenas entremezcladas, esas que parecen hacer gemir un poco más alto al más pequeño de los dos, a Junsu le hace sonrojar escucharle de esa manera como pierde la razón junto con él, pero también le excita aquellas palabras roncas que salen de la boca de su novio, palabas incoherentes, sin sentido, pero que son perfectas para ambos.

Yoochun siente que falta algo, y sabe exactamente que es. Abandona el cuerpo del rubio, ese que se quejo al sentirse solo, desatendido. Pero apenas y le da tiempo de notar su ausencia, cuando ya le ha hecho girar tomándolo por las nalgas alzándolo de nuevo para poder enterrarse en una estocada certera, arrancándole un sonoro gemido a aquel pelirrubio que rápido ha enroscado sus piernas alrededor de la cintura del pelinegro y sus brazos alrededor de su cuello.

Sus bocas se encuentran en algunos besos, en algunos roces mientras el vaivén de caderas vuelve a ganar velocidad, fuerza, intensidad, llevándoles a la locura y un poco más al cielo.
-¡Y-Yoochunnie!, ¡ngh~!, ¡más! - Pide Junsu de forma desesperada, siendo complacido rápidamente por el pelinegro, ese que se empeña en dar todo de él para su baby. Quiere enterrarse profundamente dentro de él, fundirse en él y no escapar nunca.

-Te amo baby, mmnh~, te amo – El pelinegro murmura contra la boca del pelirrubio, quiere que su novio sepa que están haciendo el amor, que le ama, que es suyo.

-Mmgh~ También… te amo~- jadea alterado, enmarcando con sus manos el rostro de su novio, atrayéndole en un nuevo beso mientras las estocadas se suceden frenéticas.
Prueban sus labios, se endulzan el paladar con aquel sabor familiar que jamás van a cansarse de compartir; la lengua del menor se hace espacio para explorar la boca de su novio, y el mayor le deja hacerlo libremente porque le encanta cuando toma la iniciativa, le encanta que también explore a sus anchas y descubra por su cuenta aquellos puntos que a él también le enloquecen.

Ambos músculos húmedos y rugosos batallan dentro de la cavidad bucal, se enredan, se jalan, se presionan una contra la otra. Sus bocas se acoplan a la perfección, al igual que sus cuerpos y sus corazones latiendo al unísono.

-¡Ahh! ¡¡Yoochuuuuun!!- casi grita el menor y se ve obligado a separarse de la deliciosa boca de su novio cuando el pelinegro le separa más los glúteos y embiste hasta perder por completo su extensión en el interior del menor, tocando lo más profundo que puede, alterando todos y cada uno de los sentidos de su novio.

Junsu se retuerce y gimotea presa del placer, hay un lugarcito allí al fondo que le ha hecho sentir en las nubes por unos cuantos segundos y sabe que no va a durar mucho al ritmo que van y con ese nivel de temperatura que les hace sudar y ahogarse en sus propios suspiros.

Cuerpos sudorosos se encuentran, se rosan, chocan, se unen. El sonido del choque de las caderas contra aquello redondos glúteos solo se unen al coro de gemidos que inunda el apartamento, es una melodía perfecta, la melodía de hacer el amor.

La intensa mirada oscura se ancla en aquel rostro de la persona que ama, le gusta verlo, verlo presa del placer, esas mejillas sonrojadas, esos ojos cristalinos y brillantes que le demuestran a ciencia cierta que lo está disfrutando, y también que le ama. Porque aun cuando le diga que le ama, también puede verlo, en aquellos ojos que no le engañan.

-Yoochunnie ~, ¡nhg!, tu baby quiere más~ - Y Yoochun se pierde, pierde la poca cordura que le puede llegar a quedar. Esa manera en la que Junsu le ha querido ver, esa mezcla de sensualidad e inocencia mientras le ve perdido por él, le lleva a la locura.

Una de las manos del pelinegro se apoya contra la pared mientras uno de sus brazos se encosta en la estrecha cintura del pelirrubio. Siente como las piernas del pelirrubio le apresan, se cierran con más fuerza alrededor de él, como las manos de Junsu se agarran con fuerza a sus hombros, como si necesitara un punto de anclaje, así como lo necesitaba él en ese momento que se sostenía a su cintura. Porque estaban a nada de llegar al cielo, lo podía sentir.

La mano del pelinegro suelta su cintura lo suficiente para poder colarla entre ambos cuerpos, encontrándose con la virilidad del pelirrubio que había quedado desatendida pero que pronto recibió buenas atenciones.

Le masturba, le toca, le arranca gemidos que pronto se convirtieron en gritos, gritos extasiados, gritos que sabe que dejaran sin voz al pelirrubio, gritos que le encanta que le excitan. Yoochun se siente apresado por aquella cavidad estrecha, caliente y humada, esa que le succiona y le apresa un poco más a cada segundo que pasa y no se detiene, quiere escucharle, quiere verle, quiere ver el momento en el que su chico pierde la razón en un orgasmo. La mano de pianista de Yoochun se cierra alrededor de la punta de la hombría de Junsu, su mano sube y baja y gana velocidad tratando de llevar el mismo ritmo que el vaivén de sus caderas.

-Yoochun, Yoochunnie – gimotea desesperado el pelirrubio siendo llevado hasta el cielo un poco más, demasiado rápido, pero aun así lo espera, quiere tocar el cielo junto con su amor.

-¡Nnhg! Mmh~ Espérame baby- pide ahogado en jadeos, hundiendo su rostro en la curvatura del cuello del menor, empujando hacia adentro su pelvis con más velocidad y fuerza. Sus dedos se cierran haciendo presión en la base de la erección de Junsu para evitar que se corra antes que él; quiere tocar el cielo con los dedos entrelazados a los de su novio.

Gracias a Dios que la pared está allí de apoyo, sino hace rato ya ambos estarían en el suelo por culpa de ese orgasmo que comienza a atacarles lentamente. El calor se acumula en sus vientres, el sudor cae en gotas que resbalan sobre ambos cuerpos, los labios de Yoochun buscan dejar besos sobre el níveo cuello y Junsu se abraza a la amplia espalda del mayor, clavando instintivamente sus uñas en la suave piel de los omóplatos cuando el pelinegro deja de hacer presión y su mano vuelve a bombear veloz para terminar juntos.

-Aahh~ Yoochunniee~ ¡Ya no puedooo!- gime alterado mientras sus músculos se tensan por completo y cierra los ojos fuertemente para defenderse del ‘ataque’. El pelinegro se separa lo suficiente como para fundir sus bocas en besos cortos y la repentina presión de las paredes internas de su novio le llevan a la mismísima gloria.

-¡¡Nnnhg!! ¡Junsuuu!- gime ronco contra sus labios y los espasmos le recorren de pies a cabeza, una última estocada y su esencia se derrama en el caliente interior del menor, continúa haciendo presión hasta sentir que todo ha quedado ahí dentro. Junsu ha terminado entre ambos torsos y el líquido blanquecino ha ensuciado inevitablemente su vientre y el de su novio.

Sus pulmones buscan aire que llevar a sus cuerpos, sus corazones laten apresuradamente contra sus pechos y se sienten temblorosos debido a esos espasmos que todavía recorren sus cuerpos, pero aun así buscan sus miradas. Se miran, se regalan con la mirada un te amo antes de decirlo abiertamente para que el otro pueda escucharle. Se besan, se regalan besos dulces y piquitos que después de hacer el amor de esa manera tan sublime, tan sensual siempre dejan ver esa dulzura, ese amor que se tienen de una manera un poco más tierna.

Los brazos del pelinegro rodean la cintura del pelirrubio, apartándole de aquella pared que les ha servido de apoyo para llevarle a la amplia cama que ambos comparten. Se recuesta todavía con Junsu en sus brazos, con demasiado cuidado como si llevara algo realmente frágil y valioso entre sus brazos.

Se vuelven a regalar besos todavía unidos. Yoochun no quiere salir de aquel lugar en el que se encuentra, se siente tan bien estando ahí y Junsu ama sentir a su novio en su interior, pero aun así el pelinegro se separa lo suficiente para salir del interior de su baby, arrancándole un leve jadeo.

-Te amo, mi inocente, sensual y provocativo baby – Habla Yoochun sobre la boca del pelirrubio antes de besarle de nuevo dulcemente. Se acomoda sobre la cama y rápidamente atrae al menor contra él haciendo que Junsu recostara su cabeza contra su pecho, ahí donde su corazón todavía late un poco apresurado. Las manos del pelinegro buscan las sabanas de la cama, cubriéndoles a los dos, es muy temprano todavía para estar en la cama pero en ese momento simplemente le apetecía estar así con su novio, y parecía que Junsu también lo quería así.

-Yo también te amo Yoochunnie~ - Y el rubio le mira de aquella manera inocente, esa que les había llevado allí, pero bueno, sabe que su baby no puede evitarlo, está en su ser tan inocente, pero por la forma en que le sonrió después antes de acurrucarse contra él sabe que lo está haciendo apropósito.

-Creo que mi baby se está haciendo más provocativo – Dice el pelinegro con una sonrisa en los labios – Seguro quiere que le haga el amor de nuevo – Una sonrisa picara descansa en los labios del pelinegro, ese que ha bajado una de sus manos y a dejado un pequeño pellizco en aquellos redondos glúteos.

Junsu suelta un respingo pero pronto el pelinegro se disculpa por su atrevimiento acariciando la zona ‘afectada’.

-¡Yah!, eso no es cierto, tú que eres un pervertido y que crees esas cosas, pero no es así – El menor hace un puchero con las mejillas ligeramente sonrojadas, y el pelinegro no pierde tiempo en besar aquel puchero.

-Vamos baby, acéptalo, ahora vas provocándome con esas poses tan lindas, y esos arranques de chico sexy – Y el pelinegro se divierte en hacer sonrojar y avergonzar a su novio, ese que ya se ha cubierto con las sabanas hasta la cabeza tratando de escapar de la verdad, porque Junsu lo sabe, le provoca, porque le gusta, le fascina ver como Yoochun pierde la razón a causa de él, así como lo hace él siempre a causa de Yoochun.

-No voy a aceptar nada – La voz de Junsu se escucha amortiguada debajo de aquellas sabanas que le cubren; y con la diversión pintada en el rostro del pelinegro, este se cuela entrando en aquel refugio que había hecho Junsu, para besarle, para abrazarle y tratar de que aceptara lo que era obvio. Que le provocaba, que se amaban.

-¿Vas a hacerme el ángel Xiah de nuevo?- cuestiona sonriente, acariciando las manos de su adorable novio, quien está hecho un ovillo y se cubre el rostro.

-¡No!- puchea contra las palmas de sus manos, cediendo un poco ante las ligeras caricias.
Yoochun sonríe radiante, abraza al más pequeño y deja besos sobre el dorso de ese par de manos que le separan del sonrojado rostro de su baby. Las palmas comienzan a separarse, los delgados dedos buscar enmarcar el rostro del mayor antes de topar los gruesos labios con los propios.

Y es perfecto… es perfecto besarse así, es perfecto abrazarse así… es perfecto estar ambos escondidos bajo las sabanas, compartiendo el calor después de haber hecho el amor.

-Te amo Junsu ah…- confiesa nuevamente, abrazándole con un poco más de recelo, acariciándole el cabello y acomodando con sus dedos algunos mechones rebeldes –Te amo y nunca voy a cansarme de decírtelo- su sonrisa y su mirada se internan en lo profundo y dulce de las acarameladas orbes que le observan. Inclina el rostro y susurra un ‘Te amo’ más antes de besarle con extrema dulzura.

El rubio siente sus mejillas arder mientras su corazón late desbocado, sonríe en medio de aquel tierno beso y apenas se separan acomoda sus manos en ‘v’ bajo su mentón.

-Te amo Chunnie…- murmura avergonzadísimo por las nuevas insinuaciones que le regala a su pervertido novio; recibiendo más sonrisas divertidas y miles de besos a cambio.

-¿Haremos el amor de nuevo?- incluso se atreve a preguntar en un susurro contra los rosados labios del menor, sin dejar de reír ante los sonrojos que se le arrebolan en las mejillas.

-Pero dulce esta vez- pide con una sonrisa y busca la boca del pelinegro para encontrarse en esos nuevos besos que poco a poco van a dejarle flotando en una nube nuevamente.

Y es precisamente así como quiere tocar el cielo con los dedos, en medio de la muestra más sublime del amor que ambos se tienen. Y aunque varias veces sean más apasionados o quizás hasta salvajes, ese tamborileo en el corazón les recuerda a cada segundo que el sentimiento allí es inmenso, es eterno y es perfecto.

Y Junsu sabe que su ‘Ángel Xiah’ siempre ha sido y seguirá siendo el mejor incentivo para amarse una vez más.


***


Algunos días después…

Y de nuevo Yoochun se encontraba escuchando a su CEO hablar, y el juraba que le estaba prestando atención, se lo debía después de haber estado concentrado en contestar aquello mensajes que Junsu le había mandado la vez pasada. Apenas iba a tomar la iniciativa de preguntar algo cuando su celular sonó, escuchando ese sonido característico que le anunciaba que un mensaje había llegado, y así era, su pantalla marcaba el mensaje entrante con el nombre de Junsu y de nuevo se perdió de aquella junta.
Sus dedos fueron rápidos en abrir aquel mensaje y una risita nerviosa fue acallada por su mano cuando pudo ver el contenido…

Bueno… Parecía que el ‘Ángel Xiah’ iba a atacar de nuevo.


FIN

16 comentarios:

  1. dsfgsjhdgfjhsfgs♥♥♥ Nuestros profileeees!! *no lo superaré nunca xDDDD* ♥♥ Me ha encantado como quedó el shot *^* Tan romántico, sexy, tierno, lemonoso y lleno de amor YooSu que jsdhfjsdhfkshf♥♥ *flota en su nube rosa y babea arcoiris♥* xDD
    Miiiiiiles de gracias por escribir conmigo de nuevo *3* En serio me he divertido mucho y he chillado con cada cosilla que ibamos escribiendo xD Aigooo, esque ese par es demasiado hermoso♥ *la apachurra y la llena de besos* Love you Taniiiiii♥♥♥♥

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  2. ARE YOU SERIOUS!!!!??? es que ....asdhsdfsdajkfasl<dasfdensvdjvnaskd!!!! JUNSUUU, cómo has crecidoooo, ahora eres tu el que a través de "inocnetes" actos insinuas cosas a tu ratón... WOW chicas, me encantó muchas gracias por el fic....

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  3. *---* siii el baby es un dulce pervertido que ha aprendido de su ratón los más "sucias" estrategias para seducirlo. Si es que el nene es un ente de sensualidad y su mouse pervert no puede menos que admitir que todo su amor se expresa mejor cuando puede hacerle el amor sin importar tanto las formas o los lugares.

    Ha sido un shot muuuy ardiente *Q* si nada más de leer a Yoochun conteniéndose en la reunión con el CEO yo estaba que lo pateaba para que saliera corriendo sin más xD y encima que no iba en su auto, pero que tortura!! xD este hombre merece, cm dijo Axy en alguna ocasión, una parcela en el cielo por semejante autocontrol teniendo a Junsu por novio. Pero bueno, venga que hay que darle crédito al baby también, quién en su sano juicio se resistiría a dejarse hacer todas esas perversiones amorosas por un hombre tan sexy y romántico como Yoochun *---* si son tal para cual, el complemento que se hacen es simplemente perfecto!

    Debo admitir que de repente cuando aparecía el "pelirrojo" me imaginaba a Junsu así y luego rubio y fue cm de o.o de qué color lo traía entonces o.O xDD fue un poco divertido pero fue más lo caluroso xD

    asjhdasjdhja thanks <333 hermosos shot, gracias por la cooperación y por compartirlo!

    Ya Ne!! ;D

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  4. Kyaaaaaaaaaaaaa *rueda de amor*
    NO PUEDO DESCRIBIRLO ME HE QUEDADO BABEANDO ESTE SHOT DIOS!!! SDAJDFDGFHDGFHDGFHGDAFADHFGHADGHADFHGADJFJADFJADFHDFHDFGFHADGHFGAHAHGFDHAGHFDHFGHADGFHADGFHGADHFGADHFGAHDFHDFHDAGHDFHDFGHADGFHDAHGADHGFAHDGFHADBVJHJHFJHJFHDJFHDAFHJHADJFHDJHJDHJFDH♥
    Es que todos sabemos que el baby es un amor así todo inocente e incluso infantil perooo cuando le dan ganas de hacer cositas sexies con su ratón ni quien lo pare xDD
    Y YooChun es el unico que puede sacar esa faceta pervertidilla del delfin *wwwwwwwww*
    Muchisimas Gracias *les lanza YS al por mayor* He amado este shotsito *wwwwwwwwwww*
    *se larga en su nube YooSuesca lanzando YS besho*
    ♥~~~~~

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  5. precioso!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ♥ ♥ ♥ ♥

    que lindo y bonito YooSu , tan romantico , sexy y a la lez lemonoso que mas se puede pedir ~~

    muchas gracias Axy y Tani por escribir esta cosa tan bella, simplemente me encanto

    ese bonito Junsu tratando de sonsacar a su raaton jijiji y el otro que le gusta que lo provoquen aiigo YooSu precioso♥ ♥

    les quedo lindisimo y espero pronto leer algo mas de ustedes dos juntas
    Nos vemos ♥

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  6. (Les hace reverencias a Axy y Tani)

    Que hermoso!!!!!!!!!!!!!!!! tan perfecto amor YooSu, lleno de amor, pasión, ternura, todo, todo, lo que ellos se demuestran en cada mirada *O*, lo bien que se conocen y cono utilizan sus encantos contra su novio ♥_♥

    Jajajajajajajajja Junsu como tiene su propio modo de mostrarle a su novio cuanto le ama y le desea, poniéndolo en aprietos en plena junta ;D jajajajajajajajaja solo de imaginar a Yoochun cuando recibió las fotos de Junsu *O* waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa :D

    Es que Junsu es un contraste impresionante entre ternura y sensualidad, aunque creo que a final siempre gana su inmensa ternura e inocencia ♥_♥

    Y su ratón sexy lo ama!!!!!!!!!!!!!!! ♥_♥

    Voy a ir a dormir tan feliz ya leer este YooSu!!!!!!!!!!!!!! ♥_♥

    No tengo como agradecerles el compartir esta historia porque fue perfecta *O*

    Gracias chicas!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  7. WOW que YOOSU por demas caliente e intenso, ellos son asi, ternura, amor, sensualidad, TODO INTENSO cuando estan juntos lastima que solo me imagine las fotos que se todo y no las vi, jajajajajajajajajaja, capaz que el raton me corretea por ver al baby ya que solo el puede ver las fotos privadas de su sexy novio, ojala y hicieran otra secuela, seria SUPER MEGA INTENSO . . . . . . . .

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  8. -¿Que te haga el amor Junsu ah?, ¿qué te haga el amor a cualquier momento?, ¿que venga y te desgarre la ropa, te tumbe en la cama, abra tus piernas, y te haga el amor duro?, ¿eso es lo que deseas?- Y me mori como 100 veces~!!
    AY SEÑOR MIO!!!! CHUCHITO O QUIEN ESTE EN ESOS CIELITOS AZULES QUE ME FASCINO!!!! Junsitooo tan hermosamente sexy y pervertido (?) QUE ES LO QUE TE HECHO ESE RATON!! Lo que sea se merece un premio xDD Y Chunnie~ Buen trabajo de autocontrol~ Yo me hubiera ido apenas abriera el mensaje!!! xDD Tan Hermosos! Me recargaron las pilas YS♥ con esta hermosura GRACIAS GRACIAS~!! Siguieron mostrandose amor luego de esa reunion!!?? xDD Curiosidad ON (Como si ya no supiera la respuesta xDD) Preciosamente perfecto Reinas!! *-*

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  9. MOOOOOOOOOOOOOOOOORIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!!! X/////C/////X!
    es q esto: -Entonces quiero que dejes de morderte tu deliciosa boquita y gimas y grites hasta quedarte sin voz-
    jsd,jdfgk,dsfh,dfhg,dshf me fui a la fukin del mundo!! *//////O//////*!!!
    wsi,dhgd,hfgdf JUNCHAN!! POR Q ERES TAN LIIIINDO!! Y TIERNOOO!!!! por Q!!!! es un arma de ternura y sensualidad!! ;w;9 ♥ ♥ ♥ ♥
    KOMO SHIT PUEDE CHUNNIE TENER TANTO AUTO CONTROL? Dx? no m lo explico e3é
    El Angel Xiah seguirá haciendo de las suyas *OOOOOOOO*~~!! sd,hddhfudfhgfhg junsu!!! u/////////u vete + al lado oscuro!!!
    ok no u///////w//////u sigue así ;3 así te AMO!!! ♥ ♥

    LES QUEDO!!!! *3*~~huffff~~ u///////////u... condenadamente sexy!! hermoso!! y muchas cosas ++++ este shot!!! es un placer leer sus colaboraciones! ♥ ♥ MUCHAS GRACIAS! A LAS 2! AXY Y TANI~~ ME MATAN */////-/////*

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  10. ASlfjriogjdlkjfgrogjvdlfijeig es pervertidamente genial!!! lo amé!! gracias Tani y Axy por unir sus mentes y compartir estos shot que me fascinan >.<!!

    I know, mis comentarios no son tan extensos, pero créanme que son con mucho amor <3

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  11. Waaaa que intenso pero que bonito *-* como resistirse a su baby, Yoochun cae redondito y cada día lo ama más.
    Me lo imagine en la "importante junta" y el mensajeandose xD pero es que hay asuntos más importantes y atender a su baby es lo primero :3.

    Gracias por compartirlo!! *-*

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  12. Hay niñas, les quedo muy bonito ^^ en verdad

    jejjej y podre CEO en definitiva deben quitarle el celular a Yoochun cada vez que entre en una reunion

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  13. llevo tres dias queriendo terminar este shot, y no he podido, pero lo vuelvo a leer siempre desde el principio xDD

    ***O***

    Diooooooooooooos!!!

    que Shot tan lemonoso han escrito >///<

    pero al mismo tiempo todo romántico y cursi, y siempre que leo un YooSu no me queda

    la menor duda de que el Pervertido aqui es Junsu y Yoochun solo es una victima más

    que cae ante los encantos de Junsu....nadie loc ulpa la verdad >_<

    Gracias chicas por cooperar y compartir tan lindo shot =D

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  14. Después d como 2 semanas q puedo terminar el shot :O y después d haberlo leído siento q es una total locura no haberlo leído antes~~ *todo culpa d mi trabajo y quehaceres*

    Estuvo MARAVILLOSO chicas!!!.... El fic refleja todo lo que el YooSu es Realmente *o* una mezcla de ternura y pasión, de romance y locura pero sobre todo d muuuuuuuchisimo AMORSH demostrado en todas sus formas y facetas y eso es lo q m encanta del YooSu Hermosho <3~~

    Gracias Axy y Tani x escribir y compartirnos esta preciosura q m dejo babeando pordoquier *3* besos chicas <3<3<3<3<3

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  15. Baba, baba.. BABA Q_____________Q

    Me estoy poniendo al día de todo esto y..y..y.. dksañlkfñlaskfsñlakdña quedé muy atrás pero ver esto es.. dsadsadsadsadsadas

    La parte del mensaje de Junsu.. ese.. ''Nada más'' hasta a mi me dejó un poco aturdida porque me forme la imagen de ese Junsu con solo la camiseta puesta y... F;SDA;FHH;S;FASGSD Derrame >:c

    Amé el Shot.. tan lemonoso, lleno de ternura a la vez ;_; tan.. tan ellos ;; quedó bonito.. como siempre *-*

    demoré en leerlo pero.. fiel en todo y comentaré siempre \o/ kdñslakdñla

    Gracias a ambas por esto que aún tengo mí mente nublada xD dlaskñ más por el final.. que medó sonriendo como boba xDDDDD dksañldkña

    Gracias Axy & Tani por compartir el Shot♥ ¡MUCHAS GRACIAS! 8D ♥

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  16. Oh Dioooos Miooooooo¡¡¡ que bello momento Yoosu. Te juro que no me esperaba un lemon tan hermoso. OMG has relatado tan romanticamente ese encuentro tan llenp de amor y emociones que yo sigo en la décima nube¡¡¡ Muchas gracias a ambas por tan apasionado YooChun y tan percertido Junsu, porque sip, Junsu va por la vida dejando a mi Chunnie como el pevert, cuando es él quien genera las ideas locas para provocarlo.😜😜

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